07 noviembre 2007

“Si la sociedad participa, el aparato no juega”

MARTIN SABBATELLA, INTENDENTE DE MORON

Reelecto sin ser kirchnerista, y sin llevar candidato a presidente ni a gobernador, Sabbatella confirma que su tercer mandato será el último y propone construir a nivel nacional “un espacio progresista, de centroizquierda, dentro de un nuevo sistema de partidos”.

Por Fernando Cibeira

Martín Sabbatella ratificó el domingo 28 de octubre su condición de rara avis entre los intendentes del conurbano. Para empezar, ganó sin ser kirchnerista. Y, lo que es más raro aún, lo hizo sin llevar candidato a presidente ni a gobernador, lo que forzó a un formidable corte de boleta a los vecinos de Morón, que ya parecen acostumbrados al trámite. “Cortar boleta no es complicado. Lo que pasa es que la gente tiene que tener alguna razón para hacerlo”, asegura Sabbatella, quien a los 37 años irá por su tercer mandato –promete que será el último– al frente de la comuna que alguna vez tuvo como mandamás a Juan Carlos Rousselot. Para que haya una idea del nivel de corte, en Morón ganó la elección a presidente Cristina Kirchner con el 40 por ciento de los votos y Sabbatella la elección a intendente con el 55 por ciento, mientras que el candidato del Frente para la Victoria sacó el 11 por ciento. Luego del triunfo, Sabbatella insiste una y otra vez en la necesidad de abrir un espacio para discutir la unión del progresismo a nivel nacional. Y que no descarta que sea Néstor Kirchner quien encabece la convocatoria.


–¿Por qué compitió de nuevo solo?
–Competimos solos a nivel local porque no somos parte de ninguna de las estructuras nacionales o provinciales que se presentaron. Nuestra boleta es la expresión electoral de nuestra decisión de mantener la autonomía respecto de las estructuras existentes, más allá de las coincidencias que se puedan tener con los distintos sectores políticos. Me parece que en términos locales hay un balance positivo de estos ocho años de transformación y de recuperación del rol del Estado en lo local. Hay un eje que pasa por la transformación de la cultura política que incluye una recuperación del valor de la ética, del compromiso social, de la democracia participativa. Hay un antes y un después que incluye también las políticas de gestión.


–¿Hubo ofrecimientos del kirchnerismo o de la Coalición Cívica para llevarlo como candidato?
–Nosotros hablamos permanentemente con todos los sectores y si no hubo un ofrecimiento puntual es porque todos conocen nuestra posición política de mantener nuestra autonomía, pero con la idea de colaborar en el debate de un espacio progresista, popular, de centroizquierda, que hay que construir dentro de un nuevo sistema de partidos que hay que armar en la Argentina. Queremos colaborar en esa construcción, pero decidimos en este proceso electoral mantener nuestra autonomía, que nos permite acompañar lo que creemos que está bien y criticar lo que creemos que está mal.


–¿En qué quedó la transversalidad aquella de los inicios del kirchnerismo?
–En realidad, en lo que se formó institucionalmente como transversalidad yo no estuve. Sí comparto la mirada de que hay un corte transversal que sigue siendo necesario. No planteado como una estructura sino como concepto de que hay hombres y mujeres que pertenecen a un mismo pensamiento y están en distintos lugares, y hay hombres y mujeres que pertenecen a un pensamiento distinto y están en un mismo lugar. Por ejemplo, creo que Eduardo Macaluse o Marta Maffei no deben sentirse del todo cómodos cuando su fuerza política convoca a López Murphy o cuando deben sentarse en el mismo lugar con Patricia Bullrich. Y debe haber naturalmente incomodidad en Graciela Ocaña o en Miguel Bonasso cuando se tienen que cruzar con (el gobernador de Formosa) Gildo Insfrán o con (el intendente de José C. Paz) Mario Ishii. En ese sentido, si logramos generar un nuevo sistema de partidos políticos donde lo que una o desuna sean las ideas, seguramente muchos de los que estamos separados tendríamos que estar juntos y muchos de los que están juntos tendrían que estar separados. Humildemente, queremos colaborar para generar un diálogo entre todos. Es un momento positivo en la Argentina para este debate. Hay un momento de ruptura con el discurso único de los ’90, de recuperación de lo público, que el rol del Estado es parte de la solución y no del problema, éstas son las cosas que compartimos con el Gobierno. En ese sentido nos sentimos parte de un proceso, de la misma manera que no nos sentimos parte cuando las estructuras que puedan sostener eso son viciadas y corrompidas, que están por conveniencia y no por convicciones.


–¿Mantiene su vínculo con Hermes Binner y Luis Juez?
–Seguimos conversando. De hecho, nuestro espacio político, que es el Encuentro por la Democracia y la Equidad, es parte del Frente Progresista en Santa Fe y del proyecto político de Juez en Córdoba. Los hemos acompañado, de la misma manera que conversamos con hombres y mujeres de este espacio que pueden estar en distintas búsquedas. Por eso, terminado este proceso electoral, está bueno que nos podamos dar la oportunidad de discutir cómo se construye este espacio entre todos.


–¿Este espacio puede estar liderado por Néstor Kirchner?
–Depende de la decisión de él y de las acciones que surjan a partir de esa decisión. Es necesario que este espacio se constituya. La capacidad de construcción en término de tiempos depende también de cómo y desde dónde se convoque.


–¿Y desde dónde debe convocarse?
–No es problema desde dónde sino que se haga. No es un problema de cartel, ni de quiénes. Queremos ser parte, ya sea que lo convoquemos entre muchos o lo convoque alguien, pero tiene que haber una fuerza política que sostenga por convicciones mucho de lo que pasa en este país y en la región para que eso tenga un desarrollo a largo plazo y no dependa del oportunismo de determinados sectores. Hay que recuperar la política de las ideas y sacarla del mundo de la conveniencia, para evitar que sostengan cosas en pilares no sólidos que hacen que el día de mañana se tenga la mitad de la gente porque las encuestas dan un punto más o un punto menos.


–Usted mencionó a Insfrán y a Ishii; y ellos, al menos en esta elección, formaron parte del kirchnerismo. ¿La convocatoria de la que habla es posible con ellos?
–No. Eso es parte del debate de cómo se construye, si hay etapas, si para hacer la casa hay que usar bosta y barro. En algunos casos hay como una resignación de que esto es así, no creo que haya que resignarse a eso. A la larga te termina condicionando. El resultado electoral de la semana pasada demuestra también que cuando hay voluntad política a los aparatos políticos se los puede vencer. Lo del Barba Gutiérrez en Quilmes es una señal muy importante. Ese resultado nos puso muy contentos porque dejamos de ser esa suerte de mosca blanca en el conurbano, o la excepción que confirma la regla. Queda demostrado que cuando hay voluntad política se puede hacer. Estos personajes, estos famosos “barones del conurbano”, construyeron una imagen de que son absolutamente necesarios y de que es mejor tenerlos adentro. Es todo falso. Lo único necesario es que nunca más sean necesarios. Si la sociedad participa de proyectos que enamoran, el aparato no juega ningún rol.


–Usted dijo que votó a Cristina Kirchner para presidente. ¿También votó a Scioli para gobernador?
–No, otro día diré a quién voté a gobernador (risas). En nuestro espacio hay dirigentes que votaron otras opciones, yo voté a Cristina y lo dije después de votar. La voté con absoluta independencia, fue una manera de acompañar ciertas cosas del presente, así como la no pertenencia al oficialismo es una manera de no acompañar. Es una forma de acompañar este rumbo sin aceptar que éste es el tope de transformaciones posibles.


–¿Qué expectativas tiene respecto de Scioli como gobernador?
–Me veo en términos institucionales y de gestión con muy buena relación, como he tenido siempre con los gobernadores. Hemos construido una lógica de gestión que permite vincularse con el Estado nacional y provincial con mucho respeto y seriedad. Ahora, es obvio que tengo diferencias políticas e ideológicas grandes con Scioli.


–¿Qué opina de lo que será su gabinete? Según trascendió, irá el fiscal Stornelli a Seguridad, el doctor Zinn a Salud y Bilardo a Deportes.
–Obviamente, es una decisión del gobernador y va a expresar su perfil político e ideológico que en muchos casos no voy a compartir.


–¿Qué le parece la elección que hizo Carrió, que ganó en la Capital y otros centros urbanos?
–Hizo una buena elección, está claro. Puede ser que eso exprese la preocupación de los centros urbanos, uno puede realizar un mapa donde distintos sectores respaldan distintas propuestas. Nosotros tuvimos un corte de boleta que nos permitió ganar en barrios donde ganó Cristina para presidenta y también donde lo hizo Carrió. En términos de síntesis es muy bueno. Ahora, también tengo una visión respecto de lo que representa la Coalición Cívica.


–¿Cuál es?
–Valoro la preocupación por la ética que pueda plantear Lilita. Pero no comparto su diagnóstico del momento que vive la Argentina y la región. Mucho menos comparto esta mirada preideológica donde la ética es lo que une o desune. Para mí, la ética es un requisito básico, pero lo que une o desune son las ideologías. Su visión termina siendo favorable al statu quo, a lo establecido, porque profundiza un corte que no cuestiona nada.


–¿Dónde se ve participando la próxima elección? Por ejemplo, ¿piensa postularse para diputado en 2009?
–Todavía no asumí mi tercer mandato en Morón, que será mi último mandato, que tiene que terminar de sentar los pilares definitivos de esa democracia de proximidad profundizada como garante de derechos civiles y sociales. A la par, estamos convencidos de la necesidad de colaborar en un debate que plantee un nuevo sistema de partidos políticos en la Argentina. En términos personales, en nuestra agrupación todavía no hemos conversado qué lugar ocupará ningún dirigente. En todo caso, en su momento se discutirá la posibilidad de ir por otra candidatura.

2 comentarios:

patoagónico dijo...

Martín: Kirchner es el "barón" de Sta. Cruz. Cero transparencia, cero participación, campañas bancadas por empresas con favores, administración de fondos como si fueran propios, ausencia de rendimiento de cuentas, cero representación de las minorías (aunque saques el 30%), etc, etc, etc. Modelo que repite, con matices a escala nacional.
Obvio que es un paso adelante respecto a Menem, pero nada más.
Nada que el lidere podrá tener las características que vos pregonás.
Ser la pata prolija de la mesa del PJ, solo le servirá al PJ.
Hay que constriur algo nuevo, desde el llano, llevará más tiempo pero valdrá la pena.

Encuentro EDE Mar del Plata dijo...

Todos nos equivocamos y Martín también tiene derecho a hacerlo. Pero decir públicamente que votó la continuidad de los Súper Poderes, de los DNU, Moreno, Jaime, etc. Es a mi juicio un error político.
No debe olvidar que el espacio que él representa está formado por personas que creen en la transparencia, en la honestidad y en la democracia real y participativa.Kirchner representa lo opuesto.